La Broma Negra en Gruta 77. Parte 3ª de 3
-Crónica de Hache-

“En los cuentos de mis hijos Pinocho ya ni miente”. Mentir es malo y el mal debe ocultarse, arrojarse a lo más oscuro donde no sea visto. Esconde el mal y así podremos olvidar su existencia. Ese es el razonamiento que guía la actuación de la sociedad de hoy, una sociedad cobarde y pusilánime que provocaría risa si no fuese porque nos toca vivir en ella y sufrirla. Son pocos los que se atreven a alzar su voz y rebelarse contra tanta estupidez. Son pocos, y son condenados por su valentía a un escenario lejano perdido en una noche anónima. Son pocos pero están ahí.
“Ella baila en un bucle sin fin, no le hables de irse a dormir”. Dicen que la esperanza de vida es de ochenta años. ¿Cuántos de ellos son vividos de verdad? ¿Cuántos de ellos llevan en su interior momentos que los distinguen de otros? ¿Cuántos motivos hay para querer vivirlos todos? ¿Cuántas razones hay para bailar todos los compases? ¿Cuántas causas para no querer cerrar los ojos al caer el día? Pocas. Quizá ninguna, pero cuando estás rodeado de aquellos por los que darías la vida las buscarás hasta exhalar el último aliento.

“¿No sabéis que el corazón es algo sagrado?”. Gritadlo más alto porque hay muchos que no os escuchan. Gritadlo más alto porque hay muchos que lo han olvidado. Gritadlo más alto porque hay muchos que intentarán haceros callar.
“Somos las hojas de un diario que alguien arrancó. No digas que la vida es injusta, es algo mucho peor”. No me hace falta escucharlo para saberlo, para ser consciente, para vivirlo. Siempre hay páginas que aburren, que son densas, que son indescifrables, que prometen y no dan, que no llevan a ninguna parte. No necesito que alguien me lo diga, pero sí que le de forma de verso, que lo vista con dos notas, que me lo susurre con aspereza para no sentirme solo, para asentir con la cabeza, para beber un trago más y seguir escuchando la música.
“Hoy estaría dispuesto a ahorcarme para que alguien al bajarme me tuviera fuerte que abrazar”. Estoy cansado de ganar premios que me vacían. Estoy harto de pintar sonrisas en los rostros de otros. Los momentos que me llenan son aquellos de los que no espero nada, son aquellos en los que las expectativas son tan bajas que rozan el anticipo de una decepción. Esos momentos son los mejores porque todo lo que puede surgir de ellos es bueno. Si además lo compartes con gente que quieres y con gente que en su día te dejó huella y a los que ahora puedes tocar, esos momentos se tatúan en la piel, en la mente, y en el corazón.

“¿Cómo despedir a quien sabes que no regresará?”. ¿Cómo dar un último beso? ¿Cómo dar un último abrazo? ¿Cómo dar un último adiós? Con dolor y pena, con angustia y pesar, pero se hace. En un escenario luminoso u oscuro, previsto o imprevisto, imaginado o real, las despedidas acaban llegando y acaban marchando. No sé si después de esta despedida habrá un reencuentro, si volveremos a estrechar las manos. No sé si las melodías volverán a deslizarse a nuestro alrededor. Espero que sí, y que más antes que después pueda volver a escribir palabras sobre todo aquello que me habéis hecho sentir.
8 de Enero de 2008 a las 20:33
Me ha gustado este comentario. Se nota que te gusta su música y que te fijas en sus letras, dos conceptos intimísimamente relacionados en La Broma Negra. Añadiría algunas frases del nuevo disco que me estremecen: “No busco la felicidad, no podría reconocerla”, “Déjame unas horas más pues no he encontrado aún algún motivo para levantarme hoy” y “Todos, todos nos creemos eternos pero a veces, cuando está la noche enfrente, das las gracias porque nada dura para siempre”. Me gusta este grupo porque su actitud, aunque pueda parecer tristona, encierra un tremendo orgullo y rebelión ante la desolación.
Pocos grupos he visto que puedan combinar una carga lírica tan desgarradora, transmitirla fielmente en directo y además hacer un concierto divertido y que la gente lo pase bien. Sólo les he visto una vez (Gruta 77, diciembre 07) pero espero que sean muchas más.
El nuevo disco, si bien menos cañero, es todo un acierto, con esos sutiles toques electrónicos… me parece de lo mejor que ha salido en España en mucho tiempo. Por cierto, que el libreto, con esas fotos rebosantes de nostalgia, es todo un lujo.
A ver si se preparan para el próximo directo los lobos rojos, el ciego y del segundo alguna más aparte de la de Jesús ahora… Es que yo soy de los que les escuchaba en aquellos tiempos… con 14 años, ya ha llovido.
9 de Enero de 2008 a las 11:31
El nuevo disco está bien, pero me gustó mucho más su interpretación en directo, el sonido que imprimieron a las canciones sobre el escenario.
Pásate por la categoría de Riffs si te gustan este tipo de comentarios.
Saludos!
H
13 de Enero de 2010 a las 17:28
Me ha encantado la forma de describir las canciones del grupo, muy profunda y original. Saludos desde la Argentina.