“If you could make up for every single time you lied, I´d probably whisper this, hello, goodbye. And so it begins again, harder each and every time, I start to reminisce” De tarde en tarde tu rostro vuelve a mí y con él un recuerdo, y con el recuerdo un amanecer de cuerpo frío, y con el amanecer una frase susurrada entre rayos de sol pálidos. ¿Cuántas veces pronunciaste la palabra perdón? ¿Cuántas veces dijiste que no volvería a pasar? ¿Cuántas veces prometiste que sería la última? ¿Cuántas veces juraste arrepentida? Tantas como yo asentí y te abracé para dejarme arrastrar al olvido forzado de un amor borracho y roto.
De tarde en tarde tu rostro vuelve a mí y con él un recuerdo, y con el recuerdo la pregunta de qué sucedería si regresases, si yo correspondiese a tu beso con otro. Hola y adiós sería mi respuesta. No hay que perder la educación, y más cuando la sangre te hierve y la bilis se te acumula negra en la lengua. Hola, ¿qué tal te va todo? Y adiós, qué todo te vaya bien. Así, sin más, sin frases en medio a las que siguen otras cuyo mensaje, cuya información no me interesa lo más mínimo.
No me importa cómo te va, si estás bien, si estás mal, si vives aquí o allí, si trabajas en esto o en aquello, si te acuestas con alguien o te masturbas en silencio. Es triste decirlo pero la indiferencia ha ocupado la plaza en la que antes jugó el amor y más tarde el odio. La indiferencia te ha convertido en una imagen de telediario, en una foto de periódico, en una persona de vida efímera en mis ojos, en mis oídos, en la memoria corta que no alcanza al corazón. (más…)